Nuestra Hermandad brilló en la procesión solemne del Corpus Christi organizada por la Junta de Cofradías de Cuenca, gracias a una magnífica y numerosa representación de nuestros jóvenes hermanos.
 
Verlos acompañar al Santísimo con tanto respeto, saber estar y devoción nos llena de orgullo. No son solo el futuro, son el presente vivo y el corazón de nuestra Hermandad.
¡Gracias por representarnos de una manera tan impecable!

Cuenca demuestra en el Corpus una fe comprometida y sobre la que se puede construir, como pide el Papa León XIV

 

El domingo 7 de junio, Solemnidad del Corpus Christi, Cuenca ha vivido una de sus procesiones más hermosas y participativas, tal vez espoleada por el impulso a la fe y a la religiosidad en todas su formas que está propiciando la visita del Papa León XIV. No en vano muchos nazarenos han participado este fin de semana en los actos con Su Santidad en Madrid y, ya en la tarde del domino, en la Santa Misa y posterior Procesión del Corpus en Cuenca.

Con una de las participaciones más altas de los últimos años, tanto en la Santa Misa como en la propia procesión, tanto en el cortejo como en las aceras (en este caso, especialmente a partir de la calle del Peso, desde donde se concentró el mayor número de altares), Cuenca ha demostrado en este Corpus Christi que la suya es una fe comprometida y sobre la que se puede construir el futuro, no un museo del pasado pensado para visitarse y no para vivirse. Ha demostrado, en suma, que es ejemplo de eso que el Papa León XIV pedía a la comunidad católica española en su homilía de la Misa por el Corpus Christi en Madrid y en la vigilia de oración con los jóvenes: compromiso, ser escuela de futuro y no tener miedo a mostrar públicamente nuestra fe.

Los actos por el Corpus comenzaron con la Santa Misa, presidida por el déan presidente del Cabildo catedralicio, Gonzalo Marín, en la que participaron el propio Cabildo, la Comisión Ejecutiva de la Junta de Cofradías, representantes de la Junta de Diputación, cabeceras y hermanos mayores de las hermandades y autoridades civiles y militares. Todos ellos acompañarían después al Santísimo por las calles de la ciudad. Un año más, la Guardia Civil y la Policía Nacional hicieron la escolta de honor a la Custodia durante todo el recorrido.

El desfile salió puntual: poco antes de las 19:00 horas y con el Cuerpo de Cristo ya ubicado en la Custodia, con la liturgia y respeto pertinentes, la Puerta de la Misericordia del templo estaba ya abierta y con la cabecera completa de la Hermandad de la Virgen de la Luz formada en el quicio. La cabecera de la Catedral, bajo arcos, abría cortejo precedida por la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías, cuyo redoble rompía pasado un minuto de las siete de la tarde. En la cuesta de San Pedro, la AM. Virgen de la Luz – Banda de Música de Cuenca, presta para comenzar con el Himno Nacional a la salida de la Custodia. Se produjo esta hacia las 19:15 horas, ante un sol de justicia y una Plaza Mayor con poco público, hecho que se reprodujo en toda la primera parte del recorrido, de la Plaza al Peso.

Por lo que respecta a los banceros (uno por hermandad hasta un total de 20), este año han participado los pertenecientes a las hermandades que van desde la M. A. V. H. de Ntro. Padre Jesús Nazareno (del Puente) hasta la M. I. V. H. del Bautismo de Ntro. Señor Jesucristo, tomando parte además la Hermandad de la Virgen de la Luz y la Archicofradía de San Julián. Se estrenó como capataz Rodrigo Merchante, directivo del Medinaceli (a la Esclavitud ha estado ligado durante muchos años como representante ante la JdC) y capataz de banceros del Stmo. Cristo de la Luz. Se le vio muy seguro y feliz durante todo el recorrido, dirigiendo bien y con carácter la Custodia.

En el capítulo musical, acompañaron al cortejo la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías, y la Asociación Musical Virgen de la Luz – Banda de Música de Cuenca, dirigida en esta ocasión por Jesús Mercado. La Banda nazarena arrancó con En la Cena del Señor y después ofreció un repertorio clásico para el Corpus, en el que no faltó El Sacramento de Nuestra Fe. La AM Virgen de la Luz preparó en esta ocasión un repertorio de gloria específico para el Corpus, con marchas como TriunfalEspíritu SantoCordero de DiosVirgen de los ReyesEl día del SeñorCorpus ChristiAltare Dei o La misión de la Esperanza. Sonaron, ambas, mucho y muy bien.

El Coro de la Capilla de Música de la Catedral, dirigido por José Antonio Fernández, cantó tanto en la Misa del Corpus en la Catedral como al paso de la Custodia por los diferentes altares, durante la procesión. Mención aparte para un repertorio elegido con un gusto exquisito, en el que destacó especialmente la interpretación del Ave Verum Corpus K. 618 de Mozart durante la Misa: absolutamente sobrecogedora. Ya en la calle, pudieron escucharse piezas clásicas para la Solemnidad, como Cantemos al Amor de los AmoresPueblo de Reyes o Yo soy el Pan de Vida.

Se echó de menos al obispo de la Diócesis, monseñor José María Yanguas, quien se encuentra en estos días en Madrid, acompañando al Santo Padre en su viaje pontifical: fue uno de los obispos concelebrantes en la Misa del Corpus con el Papa León en Cibeles. También se echó en falta a Francisco Javier Poyatos, director de la Banda de Trompetas y Tambores de la JdC, aunque sustituido con mucho oficio por uno de los solistas de trompeta. Y entre los detalles más singulares, el de la capa pluvial con la que desfiló el déan presidente del Cabildo: una pieza que forma parte de la rica colección de tejidos de la Catedral, bordada en sedas de 1674 y que incluye en el capillo un rico bordado con la imagen de San Miguel.

Crónica: Junta de Cofradías.

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