Historia
XXV ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN
Fue el año 1992. un día que no recuerdo ni el día ni el mes, al final de la Misa Capitular, se presentó en la Catedral un grupo reducido de personas, a los que no conocía , peguntaron por mí porque era el Presidente de la Comisión Diocesana de Arte y me expusieron el motivo de su visita: querían refundar una antigua Cofradía que había existido y procesionado hasta la contienda del 36: La Negación de Pedro.
Les noté muy esperanzados con algo de timidez, no era nada extraño porque era la primera vez que nos veíamos. Mostraron una maqueta en barro y
otros dos bocetos de otro dos que aspiraban a realizar el grupo escultórico. Reuní a la Comisión de Arte, se estudiaron los tres bocetos y se inclinó por el de Vicente Marín que nos parecía que era el que más encajaba en el conjunto procesional de Cuenca, recomendando que la policromía se acomodase a la austera decoración castellana .
Desde ese mismo momento, los fundadores de esta Cofradía me incorporaron como socio fundador y así me han tratado siempre y estos lazos se estrecharon al nombrarme el Obispo D. José Guerra Campos como Consiliario de la futura Cofradía. No pregunté nunca si este nombramiento fue porque estos Cofrades Fundadores me propusieron ante el Sr. Obispo, o salió directamente de él. Sí tengo que proclamar una vez más, que los fundadores fueron un equipo entregado en cuerpo y alma al proyecto que ellos tenían programado y visto los resultados y detalles que se necesita, además de entrega es necesario tener mucha inteligencia. No nombro a nadie porque todos los cofrades sabemos quienes son, Que San Pedro les conceda la fortaleza para seguir adelante.
Cuando la imagen central estaba muy adelantada, hicimos una visita al estudio de Vicente Marín, nos gustó pero le faltaba volumen porque el manto estaba ceñido alrededor de la cintura, quedando el torso y pecho muy estilizados. Juan Carlos Muñoz, le dijo al escultor que pusiera una masa de barro en el hombro y uniera al manto ceñido a la cintura. Alguien puso el barro y aquella figura de Pedro adquirió el volumen deseado. A ningún artista le agrada que nadie corrija su boceto, y aquí Vicente Marín demostró, además de ser un gran artista, un hombre tímido y muy sencillo, virtudes que le engrandece porque admitió el cambio, sin manifestar gesto de desagrado.
Desde este momento, y ya antes también, el grupo de fundadores se dedicó con la misma ilusión a perfilar los detalles, esencial en una Cofradía. Logos de la Hermandad, color de la túnica, capuz, cetros, organización de banceros , supervisar cómo debía ser las andas y muchas cosas más y la más dificultosa, que perduró varios años, el llamar a muchas puertas, porque todo es muy bonito, pero hay cosas, que además de entrega e ingenio, se necesita dinero. Todo se ha solucionado.
A esta Hermandad – supongo que a la mayoría –no le faltó nunca la asistencias religiosa y las Catequesis formativas. En su itinerario procesional, estuvo presente la figura del Consiliario.
Cumpliendo los Estatutos, la Hermandad estuvo siempre presente con su ayuda de caridad en catástrofes de la naturaleza o carencias económicas de familias en apuros.
Todas estas cosas contribuyeron que al solicitar a la autoridad religiosa de la Diócesis. El Señor Obispo D. José María Yanguas el Título de Ilustre a la Hermandad, no dudó el concederlo y en tiempo breve que tanto nos honra a todos.
Mi admiración y cariño a todos los que trabajan por la Hermandad. Quiero tener un recuerdo religioso a todos los hermanos que han partido al encuentro de Dios y de una manera especial al último que nos dijo adios, Aurelio Cabañas.
Anastasio Martínez .-
Consiliario
El alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal asistió al descubrimiento de la placa del XXV Aniversario de la fundación de la Hermandad de la Negación de San Pedro que fue instalada en el edificio de propiedad municipal, el Almudí. El consiliario de la hermandad, D. Anastasio Martínez fue el encargado de bendecirla.
Mariscal, hermano mayor de la hermandad por aquel momento, a la que acompañó en la procesión del Silencio en los últimos dos años, felicitó a sus miembros por esta efeméride y señaló el honor el que hayan elegido un edificio de propiedad municipal, tan singular, para instalar la placa conmemorativa, obra de Tomás Bux.
Al acto también asistieron varias Autoridades.
El XXV aniversario de la Hermandad de la Negación de San Pedro, de Cuenca, es el motivo del cupón de la ONCE.
El cupón ha sido presentado por Javier Martínez Eslava, director de la ONCE de Cuenca, y Alberto Perales López, consejero territorial de la ONCE en Castilla-La Mancha, acompañados por Ángel Mariscal Estrada, alcalde de Cuenca, y Juan Carlos Muñoz del Olmo, secretario de la Ilustre y Venerable Hermandad.
El Cupón Diario de la ONCE ofrece, por 1,5 euros, 55 premios de 35.000 euros a las cinco cifras. Además, el cliente tiene la oportunidad, por 0,5 euros más, de jugar también a la serie, y ganar “La Paga” de 3.000 euros al mes durante 25 años, que se añadirá al premio de 35.000 euros. Tendrán premio de 500 euros los números anterior y posterior al agraciado; y premio de 200, 20, y 6 euros a las cuatro, tres y dos últimas cifras, respectivamente, del cupón premiado. Así como reintegros de 1,5 euros a la última y primera cifra.
Los cupones de la ONCE se comercializan por los 20.000 agentes vendedores de la ONCE. Como siempre, gracias al Terminal Punto de Venta (TPV), el cliente puede elegir el número que más le guste. Además, se pueden adquirir desde la página web oficial de Juegos ONCE (www.juegosonce.es), y establecimientos colaboradores autorizados.
Cuando la Banda de Música de Cuenca lanzaba al aire las primeras notas musicales de la marcha “Semana Santa en España”, compuesta por el desaparecido Aurelio Cabañas, desfilaban imágenes, banceros, tulipas y guiones en una procesión del Silencio, ladera abajo de San Miguel, en busca de las aguas del Júcar en donde espera la Madre del Agua como dijo José Carlos Calvo al final de este acto que titularon, y muy bien, “Música para un Hermanamiento” porque, lo que vimos en San Miguel fue eso: música enlazada con palabras e imágenes para juntar a la Ilustre y Venerable Hermandad de La Negación de San Pedro en el XXV aniversario de su fundación (Hermandad de la que fue Hermano Mayor el propio Aurelio), con la Banda de Música de Cuenca que cada día suena mejor.
Citamos a Aurelio Cabañas descendiente de músicos que han dejado huella para la posteridad en esta ciudad de Cuenca. Y lo hacemos porque, en la creación de esta Hermandad, La Negación, tuvo mucho que ver al inicio del proyecto y a su finalización cuando decía: “me limitaré a felicitar a esta nueva Hermandad, que 60 años después, está dispuesta a recuperar tan señalado pasaje histórico de la pasión, y desearles a sus promotores el mayor éxito en tan difícil empresa, porque entiendo que así lo merece el entusiasmo que le pusieron. Finalmente, me dirijo a los hermanos que están hoy aquí, para decirles que el proyecto de recuperación de este “paso” tendrá un final Feliz en 1997 porque, usando un símil televisivo, tanto el proyecto como la obra escultórica, está en buenas manos”.
Se trataba, en esos primeros minutos, de homenajear a Aurelio Cabañas representado por su familia encabezada por su hija, Isabel, que leyó un documento de su padre en el que recordaba los tiempos, anteriores al 36, en los que se ponían en escena tres motivos: el Beso, Jesús en el Pretorio y la Negación: “si tenemos en cuenta las limitaciones económicas que había, adivinemos lo que tuvieron que hacer para sacar a los tres pasos. Pero los conquenses siempre se superan”, dijo Isabel antes de que la Banda interpretara “Flevit Amare” en ese entrañable acto en el que, marcha tras marcha, con títulos como “La Negación, “No lo negaste en la Cruz” y “Banceros de la Negación” se escapaban los textos que salían de las voces de José Miguel Carretero, José Ernesto Fernández, Carlos Royuela, Ricardo Alonso, Yolanda Jordán y José Carlos Calvo entre las intervenciones de Juan Carlos Muñoz que actuó de presentador anunciando que, para pregonar el acontecimiento del XXV Aniversario, “TomásBux nos vuelve a deleitar con un cartel, del cual tenemos en la zona tienda un tirada limitada de serigrafías a disposición de los nazarenos conquenses, tanto de esta serigrafía como la del año pasado. El cartel es una explosión de color, mezclando realismo con surrealismo, faceta identificativa con el arte buxiano”.
Y no se quedó ahí porque, Juan Carlos, recordó cómo esta “Hermandad, avanzando en su contribución para enriquecer el patrimonio artístico cultural de la Semana Santa de Cuenca, pero de forma metódica y analizando todos los pormenores, ya sometió ante su Junta General del 10 de mayo de 2014, el futuro proyecto para la restauración del atrio de Caifás para poder instalar ocho bajorrelieves relacionados con la vida de San Pedro”, dijo. Ocho temas que fueron diseñados por el escultor del conjunto procesional Vicente Marín Morte y por Tomás Bux.
Tras los agradecimientos a firmas e instituciones colaboradoras, llegó el momento del Hermanamiento “con la Banda de Música de Cuenca que es, por una parte, el vínculo que tienen con la ciudad de Cuenca a través de su Ayuntamiento al ser en su origen una Banda de Música Municipal y por el carácter gremial con el que se fundó la Hermandad, al estar impulsada en un principio por los Cuerpos de Seguridad de la Policía Local y Bomberos.
Y por otra, el tributo merecido a la Banda de Música de Cuenca, a cada uno de sus integrantes, hombres y mujeres, por su excelente trabajo y complicidad con la Semana Santa de Cuenca, en sus diferentes procesiones, contribuyendo con sus acordes a aliviar el peso del bancero”, dijo Juan Carlos Muñoz.
Quedaba el apoteosis final porque, con el hermanamiento, llegó a la Hermandad la entrega de la partitura original de lo que iba a ser estreno mundial: la marcha “Arrepentimiento en el Silencio” de la que es autor Juan Carlos Aguilar. Con ella, la “Música para un Hermanamiento” quedó firmada con un aplauso general que se hizo rumor, más abajo, en donde reina la Madre del Agua.
