Estatutos
ESTATUTOS DE LA ILUSTRE Y VENERABLE HERMANDAD DE
LA NEGACIÓN DE SAN PEDRO
(CUENCA)
Desde su fundación en el año 1992, la Junta Directiva Constituyente emprendió numerosas gestiones hasta lograr el reconocimiento de la Hermandad en 1995. Tras un arduo y dilatado proceso para la presentación del proyecto de recuperación del paso, el 25 de mayo de dicho año, la Hermandad fue admitida como miembro de pleno derecho en el seno de la Junta de Cofradías.
Sería, sin embargo, mediante el Decreto de Erección Canónica emitido el 19 de febrero de 1996 por el entonces Obispo de Cuenca, S.E.R. Monseñor José Guerra Campos, cuando la Venerable Hermandad de la Negación de San Pedro adquirió la condición de asociación pública de fieles, rigiéndose desde ese momento por los Estatutos aprobados en la misma fecha.
Fiel a sus principios y a su inquebrantable compromiso con sus hermanos y devotos, la Hermandad presenta los nuevos Estatutos, norma fundamental que regula su organización, funcionamiento y misión cristiana. La presente reforma, aprobada en Junta General Extraordinaria de la Cofradía el día 1 de febrero de 2025, ha sido elaborada conforme a la normativa eclesiástica vigente y cuenta con el parecer favorable de los Ilmos. Sres. Fiscal y Vicario General del Obispado de Cuenca. En ella se han incorporado todas las modificaciones aprobadas en las sucesivas Juntas Generales desde su fundación, reflejando así la evolución y las necesidades de nuestros fieles. Finalmente, esta reforma estatutaria ha recibido la aprobación definitiva mediante el Decreto nº 123/25, firmado por el Obispo de Cuenca, S.E.R. Monseñor José María Yanguas Sanz, el 24 de febrero de 2025.
Los presentes Estatutos no solo garantizan el adecuado gobierno y administración de la Hermandad, sino que también reafirman los valores, tradiciones y principios cristianos que sustentan nuestra existencia, asegurando que nuestras acciones se alineen con nuestra identidad y propósito. Que su cumplimiento y respeto nos permitan seguir fortaleciendo nuestro espíritu fraterno y nuestro compromiso con la fe y la devoción que nos unen.
